Lo que en ocasiones comienza siendo un trabajo importante, lleno de sentido, un desafío profesional, puede transformarse en unas tareas desagradables, insatisfactorias, sin ilusión ni sentido. En esas circunstancias, el vigor inicial se transforma en cansancio, la implicación se vuelve en cinismo, y la sensación de eficacia personal se torna en sentimiento de incompetencia. En general, para prevenir y combatir estos riesgos ocupacionales, es fundamental que los profesionales sean conscientes de sus límites, desarrollen estrategias de afrontamiento efectivas, utilicen apoyos sociales tanto personales como profesionales y refuercen los dominios del autocuidado. Esta formación mediante una metodología dinámica y participativa ofrece a los participantes la oportunidad de mejorar y/o adquirir técnicas y estrategias para establecer un plan personalizado de autocuidado personal.